El tren completo, no una máquina suelta
Excavadora, tractor, motoniveladora, vibrocompactador, retro y pipa del mismo proveedor. Una negociación, un contrato y una factura, en lugar de coordinar a cuatro rentadores distintos.
Diecisiete equipos propios, taller propio y respaldo mecánico durante todo el contrato. Para el ingeniero o el despacho que prefiere no cargar con el activo.
Buena parte de las obras que sabemos hacer las gana alguien más, y está bien. Un desmonte, una plataforma para naves, un tramo de camino o la urbanización de una privada necesitan el mismo equipo, la gane quien la gane. Si el contrato es tuyo, la conversación que nos interesa es otra: qué máquinas necesitas, por cuánto tiempo y dónde.
Hay una razón financiera para rentar y no es la falta de capital. Un tren de equipo propio inmoviliza millones, exige taller, refacciones y operadores en nómina, y se deprecia entre un contrato y el siguiente. Muchos ingenieros y despachos prefieren que ese costo viva dentro del precio unitario de la obra y no en su balance. Nosotros vivimos del lado del activo para que tú no tengas que hacerlo.
Excavadora, tractor, motoniveladora, vibrocompactador, retro y pipa del mismo proveedor. Una negociación, un contrato y una factura, en lugar de coordinar a cuatro rentadores distintos.
Taller propio, mecánico propio y refacciones. La máquina que se para es nuestro problema, no un hueco en tu programa.
Es donde el mercado de renta se adelgaza y donde más obra hay. Ciento cincuenta kilómetros no son motivo para decirte que no.
Si tu obra está lejos de un banco, además del equipo te podemos montar la planta en sitio y producir el material ahí.
La renta se cotiza igual para todos: tarifa por día, semana o mes; operador y combustible como opciones separadas; movilización desglosada como partida propia. Lo que ves en la cotización es lo que se factura.
Somos constructora y rentadora a la vez, y la duda es legítima. En la práctica son dos negocios distintos y los manejamos por separado: en la obra donde te rentamos, nuestro papel es el equipo. El negocio de renta se sostiene de que un contratista nos vuelva a llamar, y eso pesa más que cualquier obra suelta. Si prefieres dejar los términos por escrito en el contrato de renta, se puede sin problema.
Si prefieres no manejar el frente de terracerías, se puede al revés: tomamos la partida completa como subcontratista, con nuestro residente y nuestro control de compactación, y tú administras el contrato con tu cliente.
Todo equipo se renta. Y todo equipo se vende, si en algún momento te conviene más comprar que rentar: pregunta y te cotizamos.
Máquina o máquinas, plazo aproximado, ubicación de la obra y si necesitas operador. Con eso te mandamos tarifa y costo de movilización el mismo día.