Lagunas, fosas y depósitos
Excavación y conformación conforme al diseño y a los permisos que ya tenga el proyecto, con taludes y compactación de bordos.
Lagunas, zanjeo y drenaje pluvial, y apertura de banco dentro del predio con trituración en sitio cuando el material no está cerca.
En cualquier predio —un rancho, una granja, un parque industrial o un desarrollo— tres cosas se resuelven el mismo día que entra la máquina: por dónde se va el agua de lluvia, dónde se almacena el agua que se va a usar, y de dónde sale el material para el camino y la plataforma.
La tercera es la que más dinero mueve. Cuando el banco de material establecido más cercano está a sesenta u ochenta kilómetros, el flete cuesta más que la piedra y la obra queda amarrada al ritmo de los camiones. Si el predio tiene material aprovechable —y buena parte de Yucatán y Campeche lo tiene— abrir un banco ahí mismo y triturar en sitio cambia la economía del proyecto completo, no sólo la partida de material.
Excavación y conformación conforme al diseño y a los permisos que ya tenga el proyecto, con taludes y compactación de bordos.
Zanjas para línea de agua, drenaje y canalización eléctrica, con relleno y compactación al cerrar.
Cunetas, contracunetas y obras de desvío para conducir el escurrimiento fuera de naves, corrales, patios y caminos.
Descapote, apertura y explotación de banco de material dentro del predio, con acomodo del despalme.
Producción de base, sub-base y agregados a la granulometría que pida el proyecto, sin flete de por medio.
Retiro o acomodo del material sobrante dentro del predio, en lugar de dejarlo amontonado donde estorba.
El precio del metro cúbico puesto en obra tiene dos partes, y la segunda suele ser mayor que la primera. En un predio a ochenta kilómetros del banco más cercano, cada viaje de volteo consume media jornada entre ida, carga y vuelta, y hacen falta varios camiones sostenidos durante semanas para que la máquina en obra no se quede parada esperando material.
Producir en el predio elimina las dos cosas a la vez: el costo del flete y la dependencia de que los camiones lleguen. No siempre aplica —hace falta material aprovechable y los permisos correspondientes— pero cuando aplica es la diferencia entre una obra que avanza y una que se detiene cada tercer día.
El diseño de las lagunas, el cálculo hidráulico y los trámites ambientales los lleva tu proyectista. Nosotros construimos lo que está diseñado y autorizado.
Si la obra es tuya, la cotizamos completa — agua, drenaje y bancos —, con residente en sitio y precio cerrado o por unitarios. Si eres la constructora que ganó el contrato, te rentamos las máquinas que necesites, con o sin operador. Es el mismo equipo y la misma gente: cambia quién dirige la obra.
Todo es flota propia. Y todo se renta por separado, si prefieres ejecutar la obra con tu propia gente.
Dinos el municipio, la superficie o el volumen aproximado y para cuándo lo necesitas. Con eso te damos un rango el mismo día, y la propuesta formal después de la visita al sitio.