Desmonte y despalme
Retiro de vegetación y capa vegetal hasta terreno firme, con acomodo o retiro del producto.
Corte, relleno, nivelación y drenaje de la plataforma de desplante, entregada a nivel para que arranque el constructor de la nave.
Una nave logística y una nave avícola son negocios distintos que comparten la misma plataforma: superficie grande, longitud considerable y una tolerancia de nivel más estrecha de lo que se supone. En una nave de ciento cincuenta metros, un error de nivel que en una casa nadie notaría se convierte en un piso que no drena, una cortina que no cierra pareja, o un firme que se fisura por asentamiento diferencial.
La plataforma es la parte barata de la obra y la que más caro sale si queda mal. Corregir un nivel después de que están coladas las zapatas ya no es terracería: es demolición. Por eso la entregamos con niveles verificados, y por eso insistimos en el drenaje perimetral aunque el predio se vea plano. En el sureste el agua no se va sola: se queda.
Es también la partida que más ha crecido en la región: naves logísticas e industriales en el anillo de Mérida, y naves avícolas y porcícolas en el interior del estado y en Campeche, donde un solo proyecto puede significar varias plataformas, kilómetros de camino de acceso y obras de agua en el mismo predio.
Retiro de vegetación y capa vegetal hasta terreno firme, con acomodo o retiro del producto.
Movimiento de tierras dentro del mismo predio, para no comprar ni sacar material de más.
Formación al nivel de proyecto, compactada por capa, con pruebas y control documentado.
Cuando el terreno no es plano, plataformas escalonadas con taludes estables en lugar de un corte forzado.
Cunetas, contracunetas y salida de agua para que el escurrimiento no llegue al desplante.
Superficie compactada para el tránsito pesado y diario: camión de alimento, de carga o de embarque.
Báscula, silos, tanques, subestación y áreas técnicas asociadas a la nave.
Entrega con niveles verificados y referencias en sitio para el contratista que sigue.
Entregamos la plataforma nivelada, compactada y drenada, con el acceso terminado. Ahí paramos. No hacemos la estructura, los muros, la cubierta, los firmes de concreto ni la instalación del equipo industrial o avícola. Ese trabajo lo hace el constructor de la nave o el proveedor del sistema, y lo hacen mejor que nosotros.
Lo decimos de frente porque en esta obra el tiempo se pierde en la coordinación entre los dos. Si sabemos desde el principio quién sigue y con qué programa, entregamos con niveles verificados y referencias en sitio para que arranque el mismo día, sin volver a levantar.
Si la obra es tuya, la cotizamos completa — plataformas para naves —, con residente en sitio y precio cerrado o por unitarios. Si eres la constructora que ganó el contrato, te rentamos las máquinas que necesites, con o sin operador. Es el mismo equipo y la misma gente: cambia quién dirige la obra.
Todo es flota propia. Y todo se renta por separado, si prefieres ejecutar la obra con tu propia gente.
Dinos el municipio, la superficie o el volumen aproximado y para cuándo lo necesitas. Con eso te damos un rango el mismo día, y la propuesta formal después de la visita al sitio.